¿Qué es mejor un concentrador de oxígeno o un tanque de oxígeno?

oxígeno

Desde que se desató la pandemia por covid19 se puso más atención en las enfermedades respiratorias y en cómo ayudar a los pacientes a respirar mejor. Por eso, surgió una pregunta fundamental: ¿Es mejor un concentrador de oxígeno o un tanque de oxígeno

Antes, los pacientes con enfermedades como EPOC, influenza, neumonía u otras enfermedades respiratorias debían recurrir al uso de tanques de oxígeno. Hoy, hay también otra opción de lo más recomendada por los especialistas: los concentradores de oxígeno. 

Concentrador de oxígeno o tanque de oxígeno: las principales diferencias 

En principio, los tanques de oxígeno se utilizan mayormente en hospitales, clínicas y por los paramédicos en las ambulancias. Estos son dispositivos que tienen una determinada cantidad de oxígeno comprimido dentro, es decir son contenedores de oxígeno. 

Los tanques de oxígeno se utilizan para: 

  • Realizar terapias respiratorias.
  • Reanimar pacientes.
  • En unidades de cuidados intensivos. 
  • Para colocar anestesia.

Sin embargo, ahora también existen los concentradores de oxígeno. Este tipo de oxígeno portátil es un artefacto que toma el aire del ambiente para filtrarlo y luego comprimirlo de forma continuada. Así, el suministro de aire nunca se agota, a diferencia de lo que sí sucede con los tanques de oxigeno.

generador de oxigeno portátil

Entonces, la principal diferencia entre un tanque de oxígeno y un concentrador de oxígeno es que el primero cuenta con una cantidad finita de oxígeno comprimido y solo contiene oxígeno previamente cargado. Es decir, el tanque de oxígeno no lo produce, mientras que los concentradores tienen un suministro infinito de oxígeno. 

Para que el concentrador pueda funcionar correctamente, tiene que estar conectado a una red de energía o tener batería que le permita mantener activo el mecanismo de recolección de aire y filtrado.

Concentradores de oxígeno: ventajas

Si bien ambos dispositivos pueden funcionar de manera beneficiosa en los pacientes, hay algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de adquirir un equipo de oxígeno para el hogar.

  • Tamaño

Los tanques de oxígeno, como su nombre lo indica, son tanques que pueden pesar hasta 50 kg. Por eso, se hace difícil su traslado. En cambio, los concentradores son pequeños y compactos, y pueden pesar aproximadamente 2 o 3 kg. 

  • Disponibilidad de oxígeno

Siempre que esté conectado, nunca se quedará sin oxígeno. A diferencia del tanque, el concentrador tiene la capacidad de seguir funcionando de manera independiente. Un gran plus a la hora de pensar en adquirir uno. 

  • Costo

A la larga, un concentrador de oxígeno es mucho más económico que el tanque. Para funcionar, el tanque necesita de recargas que pueden ser costosas. Con el concentrador, la inversión se hace solamente al momento de comprarlo. 

  • Seguridad

La seguridad no es un tema menor a la hora de pensar en este tipo de artefacto. Los tanques de oxígeno pueden generar riesgos si el oxígeno se filtra, dejando el ambiente potenciado de oxígeno, aumentando el riesgo de incendio y dificultando la extinción del fuego.

Por otro lado, los concentradores de oxígeno son dispositivos más seguros porque aportan dosis controladas. Estos dispositivos crean oxígeno según la necesidad del paciente teniendo en cuenta su pulso. Así, se elimina la preocupación de que haya fugas en el ambiente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.